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Seguir a Jesús en América Latina

Seguir a Jesús en América Latina

El curso de verano de este año se tituló Seguir a Jesús en América Latina, nuestra intención como equipo fue brindar pautas de reflexión que nos ayuden a encarnarnos en una realidad como la nuestra. No seguimos a Jesús como en otras partes del mundo, sino que nuestra realidad cuestiona este caminar.

El curso abordó tres grandes líneas de reflexión, una relacionada a lo personal, otra a lo relacional y, por último, otra que se refirió a lo cósmico. La primera nos enmarcó en una dinámica de reconocimiento, quiénes son los nuevos pobres es una pregunta que nos desafió a identificar cuánto somos tratados o tratadas como cosas u objetos en la sociedad. Creemos que un “poco de ternura salvará al mundo”, por lo que una pedagogía que nos haga entrar en esa dinámica nos fue importante.

Y es que no nos encontramos aislados o aisladas en esta sociedad, por lo que la segunda línea nos introdujo en la misericordia como actitud fundamental de la vida cristiana, mucho más en un tiempo donde la migración es un hecho, pero más que analizarlo como fenómeno social quisimos escucharlo a partir de los testimonios de dos personas. La cultura genera movimiento, encuentro, relación. Esto es lo que se nos mostró en la segunda semana, con la segunda línea de reflexión.

 

El abordaje de la tercera semana fue teniendo en cuenta nuestra relación con el cosmos, por ello la espiritualidad andina y selvática eran una alternativa para conectar con ese Dios que llevamos en las entrañas. Tanto la ofrenda a la tierra presidida por Hipólito como el testimonio de nuestra amiga Karina nos sensibilizaron en torno a nuestro contacto con realidades que, si bien lejanas por las distancias, eran acercadas a partir del corazón. Nuestro vivir en la ciudad demanda que ensanchemos el corazón y vivamos la espiritualidad de seguimiento a Jesús desde donde nos encontramos.

 

El curso ha sido una experiencia enriquecedora, no solo por la sabiduría de quienes fueron ponentes, sino por el intercambio entre la misma gente participante, que siendo más de 100 personas, de diferentes parroquias, procesos y edades generaron un ambiente donde la Ruah de Dios fluía.

 

Enrique Vega-Dávila.

CEM.

La misión ayer y hoy “Una nueva manera de sentir”

La misión ayer y hoy “Una nueva manera de sentir”

 

Estamos celebrando 100 años de Misión, llenos de retos,  aventuras, lágrimas y alegrías. Un largo camino que empezamos a recorrer paso a paso hasta construir los cimientos de nuestra Congregación. Hoy seguimos avanzando firmemente en nuestra tarea de edificar la Iglesia de Cristo. Vivir y anunciar el Evangelio en lugares que todavía no han sido evangelizados nos ha comprometido trabajar en la promoción humana, la justicia, la paz y el cuidado de la creación siempre en solidaridad y la defensa de las personas que no tienen voz y excluidas por la sociedad.

En el Perú, como parte de la celebración de este acontecimiento, se llevó a cabo la “Semana del Centenario”. Durante 5 días se realizaron diversas actividades, compartiendo diferentes experiencias de vida en jornadas temáticas que se realizaron en la sede central peruana.

En el primer día, el P. Carlos Gallager, centró su exposición en la llegada de los Columbanos al Perú en el año 1952. Por aquella época, se reportaba una gran ola migratoria hacia Lima procedente de la Sierra, debido a la crisis sociopolítica y económica que atravesaban. Desde los inicios, gran parte de la misión estuvo comprometida en acompañar a la gente en este proceso de evangelización cultural.

“Desde China hasta Lima… Un compromiso absoluto con el trabajo por la gente pobre, desde ahí el Dios de la Vida se hace presente. Damos las gracias por la acogida que hemos tenido aquí en el pueblo peruano” fueron las palabras de inauguración del P. Carlos.

Uno de los grandes retos que surgió para adaptarse a un país latinoamericano fue sin duda el idioma. Como parte de su experiencia personal el P. Mario nos comentó acerca de lo difícil que fue comunicarse en una lengua ajena a la suya. Los primeros sacerdotes vinieron desde Irlanda, Corea, Filipinas, Australia, Inglaterra, razón por la cual el idioma significó horas de estudio constante, práctica y convivencia día a día con las personas. “¿Cuánto tiempo les ha costado a ustedes entendernos a nosotros?” dijo entre risas.

América Latina representa una mixtura de realidades sociales disparejas en todo su entorno y no puede compararse con perspectivas europeas o americanas sino más bien requiere un análisis profundo y detallado en su núcleo cultural, sus costumbres establecidas, sus hábitos particulares y la forma de relacionarse que existe entre sus habitantes. El P. Noel Kerins sabía muy bien todo ello, es por eso que al comienzo le costó mucho adaptarse a tierras peruanas. “Cuando tenía 24 años, el pelo negro y sotana blanca hasta el piso fuimos tres los sacerdotes nombrados para ir a Lima, designados a la parroquia del Ermitaño (Jesús Resucitado). Perú 3.5 millones de personas y yo nunca había trabajado en ningún lado, solo había enseñado en un colegio… pueden imaginarlo?” nos dijo.

El encuentro con la fe de los pobres significó en él un cambio que alimentó sus ganas de seguir adelante con la misión, dando todo de sí para afrontar cada reto que se fue presentando a lo largo de los años.

Cuando viajas a nuevas tierras, expandes tus horizontes, conoces nuevas personas y culturas, pero sobre todo entiendes tu existencia, te encuentras contigo mismo y aprendes que somos solo una pequeña parte de un gran todo. Sin embargo, cada acción que realicemos impacta poco a poco en nuestro entorno, ciudad, país, tierra.

El siguiente expositor fue el P. Gabriel Rojas. Él transmite en su mirada historias de vida cargadas de experiencias muy fuertes que tal vez ninguno de nosotros podremos comprender. En su charla, presentó la perspectiva latinoamericana hacia nuevos panoramas internacionales, en su caso Pakistán.

“Estuve trabajando ahí 7 años y me tomó dos procesar la forma en la cual expresan el afecto. En Latinoamérica estamos acostumbrados a que el beso y el abrazo sean gestos de cercanía hacia otra persona, en Pakistán no existe eso”. Nos dijo el sacerdote.

Colocar las dos manos sobre la cabeza de la otra persona es la forma en la cual ellos simbolizan lo que nosotros expresamos al abrazarnos o darnos un beso en la mejilla. Culturas diferentes con costumbres y hábitos diferentes pero las personas que las integramos seguimos siendo todos humanos.

“Al finalizar el periodo es cuando descubrí que extrañaba gestos de mi zona nativa como el beso y el abrazo” P. Gabriel.

Como pueden ver, en esta primera fecha de la Semana del Centenario celebrada en la sede central de Lima Perú, se habló acerca de cómo fue la llegada y el inicio de la misión de los Columbanos y los desafíos para adaptarse a la sociedad peruana, así como también la visión y perspectiva de un latinoamericano en otros horizontes alejados de su tierra de origen. Podemos resumir en estas exposiciones la dinámica misionera de los Columbanos como una “Una nueva manera de sentir”.

Reconocimiento a Gustavo Gutiérrez

Reconocimiento a Gustavo Gutiérrez

P. Cathal premia a Gustavo Gutiérrez

La Teología de la Liberación fue fundamental
para el trabajo que realizaron, y realizan,
los misioneros columbanos en el Perú.

“Aquí aprendimos lo central del pobre 
para entender el evangelio.
Sin haber tenido la presencia de personas, como Gustavo,
esto no hubiera pasado.
Yo recuerdo llegando, y aún así, siendo cura,
con un cierto miedo frente a Dios,
pero aquí aprendí el Dios del amor,
el Dios que ama incondicionalmente,
el Dios generoso, el Dios 
bondadoso, el Dios misericordioso;
conocer así a Dios, ha cambiado mi vida
y ha cambiado la vida de los sacerdotes columbanos”.

Fueron las palabras del P. Carlos Gallagher,
Director Regional del Perú, antes de entregar
un presente al P. Gustavo Gutiérrez,
como agradecimiento, y también
como reconocimiento, por todo el aporte hecho
a la Iglesia peruana, latinoamerica y universal,
durante la misa de aniversario
por el Centenario Columbano.

La Espiritualidad y los Millennials

La Espiritualidad y los Millennials

 

Cada vez son más los desafíos que nos plantea el proceso de adaptación a las nuevas formas de comunicación. Éstas evolucionan constantemente e inclusive un “Millennials” debe de mantener un ritmo de auto-capacitación permanente. De lo contrario, perdería tantas oportunidades como en las generaciones pasadas, que en su mayoría, ya han dejado de lado el interés en involucrarse y adentrarse en las nuevas tecnologías.

Esta situación no es ajena a la Iglesia Católica. Por eso, es fundamental vincularnos y comunicarnos con los jóvenes a través del lenguaje que ellos usan, por medio de los canales que ellos manejan, con la tecnología que en este momento utilizan.

Pero ¿Cómo podemos incentivar una convivencia en la Espiritualidad si estamos rodeados de la cultura de la inmediatez, el antropocentrismo y las nuevas tecnologías comunicacionales?

El P. Reynaldo Hegerty define a la Espiritualidad como el “Ser auténtico con uno mismo y mantener una filiación con el Padre para poder vivir nuestra relación como hijo/hija amados por Dios”.

El primer paso sería entonces: Enseñar a entender la naturaleza humana y aprender a querer nuestras ventajas, así como también las limitaciones que cada uno y cada una en su individualidad posee, ya sean físicas o emocionales. Conocernos, entendernos, saber quiénes somos nos ayuda a ser auténticos y reales. A partir de ese punto somos conscientes de que existe un poder superior, un Dios que nos ama y nos invita a amarnos por igual.

Además “Como Sacerdote, la espiritualidad consiste en profundizar mi relación con Dios por medio de la meditación del Evangelio, tratando de identificarme más con Jesús que cumplió en toda la voluntad de Dios” nos menciona el P. Reynaldo.

De este punto debemos destacar la importancia de su liderazgo espiritual como personas que están formadas y son firmes en sus convicciones. Los sacerdotes proyectan madurez, conocimiento y humildad en su vocación. Ellos pueden orientarnos y ayudarnos a encontrar el camino de seguimiento al Señor, debido a su constante cercanía con Jesucristo son, para nosotros, ejemplos de vida.

Los Laicos, sin embargo, tenemos una realidad de vida diferente y está llena de necesidades personales/familiares que urgen atender en su hogar, en el trabajo… Además, está el contexto de inmediatez y las nuevas tecnologías que condicionan el instante por el que transcurre nuestra vida. En este sentido,  es muy difícil postergar la realización del objetivo hasta que se cumpla el principio: “Si no produce, está perdiendo el tiempo”.  Esta situación la vemos reflejada en muchos jóvenes cuando dejan de estudiar para trabajar por la necesidad urgente de dinero. Esto les da satisfacción a corto plazo, pero luego llegan a ser personas vacías, frustradas y carentes de argumentos cuando se trata de defender sus derechos laborales y satisfacer sus necesidades de dignidad personal y colectiva. Una consecuencia directa de esta situación: es la explotación, la pobreza y la corrupción institucionalizada en diversos estratos de nuestra sociedad.

“La corrupción corrompe y degrada a la persona. Por ello es muy difícil ser fiel a sí mismo, a sus ideales y a sus valores en un contexto donde todos están aprovechándose de algo, ya sea por medio de la mentira, la coima, la explotación, etc. Es muy difícil mantenerte firme y solido en tus valores cuando estas en dicha situación”. Resaltamos la importancia de ser más conscientes y atentos al mundo en el que vivimos y a pesar del contexto que nos rodee podamos ser capaces de aportar a la dignidad y el valor de cada persona. “Miren hacia donde están sus posibilidades, sus talentos, pero también sean fieles a sí mismos” nos dice el P. Reynaldo.

Entonces es importante adaptarnos a la comunicación Millennials, pero más importante es saber que vamos a decirles o que debemos hacer cuando entremos en contacto con ellos o ellas. Debemos estar preparados tecnológica y emocionalmente para interactuar asertivamente.

Muchas veces hemos desviado la atención del contenido y nos preocupamos por realizar eventos masivos y llenos de fervor juvenil que sólo se convierten en eventos temporales, del momento y carentes de significado. Lo más importante que puede ayudar a despertar el sentido espiritual en los jóvenes para motivar y comprometer su participación en la Iglesia y en sus comunidades, según el P. Reynaldo es: ESCUCHARLOS

“…en una celebración recuerdo… al finalizar una confirmación de jóvenes uno de ellos me dijo: Padre gracias por este tiempo, es la primera vez que alguien me ha escuchado con seriedad y con tiempo en toda mi vida… Se grabaron esas palabras en mi mente y bueno esa experiencia se multiplica”

Los jóvenes debemos volver al contacto personal, al compartir, al diálogo y escuchar apreciando todo lo que nos rodea.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Obispado de Carabayllo celebra y agradece los 100 años de los Columbanos

Obispado de Carabayllo celebra y agradece los 100 años de los Columbanos

Hoy, 23 de Noviembre, día de San Columbano, y terminando las celebraciones por el centenario de la Sociedad Misionera de San Columbano, Mons. Lino Panizza, Obispo de Carabayllo invitó a los sacerdotes columbanos a celebrar éste día con una eucaristía en la casa del Obispado.

Con este gesto, y en un ambiente de cercanía, amistad y sencillez, Mons. Lino, quería agradecer el trabajo de los columbanos en el país y, en especial, en Lima Norte.  En la Eucaristía estaban presentes la mayoría de los sacerdotes columbanos así como misioneras laicas y personas del obispado que interrumpían su labor para estar presentes en esta ceremonia de reconocimiento.

Al final de la misa, se develó y bendijo un cuadro colocado a la entrada al Obispado con la imagen de San Columbano para recordar y celebrar el centenario: “Nosotros estamos, y yo muy personalmente, muy, muy agradecidos por lo que ustedes han hecho acá.  No podíamos dejar pasar esta fecha, hemos querido instalar el cuadro de San Columbano en el Obispado, hemos querido poner un signo, a propósito de los cien años, que acá estuvo San Columbano” dijo Mons. Lino.

El P. Carlos Gallagher, Director Regional, expresó su agradecimiento a Dios y al pueblo del Perú, “hemos tenido la suerte de crecer junto con las barriadas, de acompañar al pueblo buscando vida, buscando el pan de vida y el pan de la Palabra de Vida.  Por eso hemos tenido la suerte enorme de ser evangelizados por el pueblo de Dios”.

Terminada la ceremonia, y antes de compartir un pequeño ágape , Mons. Lino hizo entrega de un regalo a la congregación: un nacimiento que pueda ser expuesto esta navidad.

 

 

MATERIALES PARA RESTABLECER LA SALUD

MATERIALES PARA RESTABLECER LA SALUD

El Centro de Educación Básica Especial “Manuel Duato” está celebrando 42 años de atención a niños, niñas y adolescentes con habilidades diferentes.

En medio de este aniversario, recibió la donación de 4 Andadores y una Grúa para la piscina de hidroterapia. Los andadores favorecerán el tratamiento de 54 niños y niñas con parálisis cerebral mientras que la grúa servirá de manera directa para quienes tienen multidiscapacidad, entre ellas, niños, niñas y adolescentes con Autismo, Síndrome de Down y Parálisis cerebral.

La pedagogía con que trabaja el Duato propone incorporar a las familias en el tratamiento de los y las estudiantes, de manera que en sus propias casas, puedan continuar las terapias y procedimientos realizados en el Centro.

El CEBE Manuel Duato es una obra columbana que atiende desde el 26 de Octubre de 1976 a una población con dificultades Motoras, Auditivas, del habla, Mental, Intelectual de los distritos de Lima Norte.  Trabajando en convenio con el Estado, el CEBE Manuel Duato cuenta con 70 especialistas, entre docentes, terapistas y auxiliares, bajo la Dirección del Psicólogo Alicio Domínguez Jara, quienes trabajan en la rehabilitación y atención de más de 350 estudiantes entre los 0 y 19 años de edad.

Donaciones

Henry Serván V. fue ordenado Diácono

Henry Serván V. fue ordenado Diácono

 

La Parroquia Los Santos Arcángeles estaba llena.

Habían venido fieles de las 17 capillas que la conforman, de los diferentes sectores geográficos, de las diferentes pastorales.

También estaban presentes, integrantes de la numerosa familia de Henry, muchos de ellos y ellas venidos desde Pedro Ruiz, su tierra natal en el departamento de Amazonas. Todos querían acompañar a Henry en la ceremonia de su ordenación diaconal.

Comenzó la procesión de entrada de los celebrantes: sacerdotes columbanos, sacerdotes de la diócesis y el Obispo de la Diócesis de Carabayllo, Mons. Lino Panizza OFM. Uno a uno fueron tomando sus ubicaciones en la parte superior del altar. Venían entre ellos, el P. Jhon que había sido uno de sus formadores y también el P. Napa, párroco de Los Santos Arcángeles, que también fue su acompañante.

Las canciones y las oraciones fueron llenando el ambiente, Mons. Lino recordó en su homilía que el camino misionero no es fácil, sobre todo, como el caso de Henry, cuando hay que ir a otros pueblos, a otras culturas, para ser su servidor y para anunciar en ellas la Buena Noticia del Reino de Dios; se puede ser ganado por la nostalgia y hasta el desespero, sin embargo –y pidió a toda la comunidad- nunca la faltarían las oraciones que le acompañarán en este su camino.

Llegado el momento de la ordenación, Henry fue convocado a ponerse delante para que el obispo pudiera consagrarlo. Especial fue el momento de invocación en las letanías de los santos. Junto con los santos y santas peruanas, los nuevos santos, San Pablo VI y San Oscar Romero, fueron también invocados para acompañar al nuevo diácono.

La mamá y el papá de Henry, trajeron luego los ornamentos con los que fue vestido, el P. Jhon –su formador- fue el encargado de hacerlo para que luego pueda subir al altar y ponerse a acompañar cumpliendo su nueva tarea. Al momento de la comunión, el nuevo diácono se encargó de compartirla. Toda su familia y muchos de los asistentes querían recibir de manos del nuevo ordenado la comunión.

Al momento de agradecer, el P. Cathal, Director Regional del Perú, agradeció a toda la comunidad el haber acompañado esta ceremonia y a Henry en su labor pastoral. Recordó con gratitud, que en el año del Centenario Columbano, en este mismo templo, fue ordenado Salustino Villalobos iniciando las actividades por el centenario, y ahora, casi al terminar este año festivo, se hacía también con la ordenación de este nuevo columbano peruano.

La Eucaristía terminó, pero la alegría continuaba en el corazón de cada asistente, una larga fila se hizo para felicitarle y agradecerle su decisión y testimonio.

 

Diaconado
Ordenación Diaconal

 

 

Henry Amado Serván Vallejos es el nuevo columbano peruano

Henry Amado Serván Vallejos es el nuevo columbano peruano

Agregación Henry

En una ceremonia sencilla, presidida por el padre Jhon Boles, que fue uno de sus formadores y acompañantes en su proceso vocacional, Henry Serván hizo su promesa y firmó el documento de Agregación Permanente.

“Me comprometo a llevar la Palabra de Dios como misionero columbano ordenado, para que nuestros hermanos y hermanas de otras partes tengan la fuerza y el consuelo que viene de ella y este propósito. Ruego que el Señor Jesús me acompañe y me apoye siempre.” Luego de formular este compromiso firmó los documentos con los que se incorpora de manera definitiva a la Sociedad Misionera de San Columbano.

En la eucaristía de Agregación, estaban también presentes la mamá y el papá de Henry, junto con otros familiares, tíos, tías, primos, hermanos, que habían venido desde Pedro Ruiz, su tierra natal, para acompañarle en este momento importante en su vida.

El evangelio de Lucas tomado para esta ocasión dio el marco en el cual se desarrollará la futura tarea de Henry como misionero: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. Miren que les envío como corderos en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja ni calzado”.

El P. Jhon al reflexionar este pasaje del evangelio, recordaba también sus primeros pasos como misionero en Perú, y aconsejó: “Siempre van a haber desafíos y retos en el camino misionero. El mayor trabajo del discípulo es traer paz y alegría a donde vaya. Eso es lo que debemos hacer los misioneros”, y recordó los años de formación de Henry en Perú, en Chile, en Taiwán, a donde probablemente sea destinado.

El P. Cathal Gallagher, Director Regional del Perú, al momento de agradecer la presencia de todos ofreció todo el apoyo y respaldo de la Sociedad para su futura labor: ‘Ten la seguridad, y también para los papás, lo vamos a cuidar bien, los desafíos de la vida no los podemos quitar pero te vamos a acompañar, no te vamos a dejar solo.”

La emotiva ceremonia terminó con la bendición al nuevo misionero que fue hecha por todas las personas asistentes.

II Taller de las Escuelas del Perdón y la Reconciliación

II Taller de las Escuelas del Perdón y la Reconciliación

“La mirada que tiene la ESPERE de la salud mental, se refiere no sólo a un individuo sano
(en tanto ausencia de trauma) sino de un individuo con relaciones que contribuyan a la generación de equidad, justicia, cuidado, compasión, empatía y validación permanente. 

Los procesos de perdón y reconciliación tienen efectos directos en la mejora del bienestar psicológico y físico”

El segundo Taller del Año de las ESPERE que se realizan en el CCEM, comenzará el viernes 17 de Agosto de 6:00 a 9:00 pm y se desarrollará hasta el 26 de Octubre.  Son once sesiones que durarán hasta el 26 de Octubre, todos los viernes.

La metodología de las ESPERE busca que cada persona recupere la seguridad en sí misma, deje de ser víctima de las ofensas y pase a ser cocreadora de su propia victoria para que de esa manera pueda aportar para una sociedad que vaya reduciendo la violencia social y estructural.

Curso de Misionología

Curso de Misionología

El martes 24 de Julio comenzó el Curso de Misionología 2018 en el Centro Columbano de Estudios Misioneros, con participación de personas de diferentes parroquias y comunidades de Lima Norte.

El curso está dividido en tres módulos: el primero sobre los Fundamentos de la Misión, el segundo sobre la necesaria lectura de la realidad y los contextos donde se desarrollará la Misión y el tercero como una Aplicación práctica del ser misionero, misionera.  Estos módulos han sido elaborados tomando en cuenta las enseñanzas del Papa Francisco sobre el tema, en especial la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.

El curso se viene desarrollando todos los martes desde el 24 Julio y durará hasta el 27 de Noviembre, de 6:30 a 9:00 de la noche en el local del CCEM.

En algunas semanas iniciaremos el Módulo 2 y podrán sumarse quienes aún no pudieron participar.